Avances en comunicación. Tiempo entre interrupciones.
Soy de la época F5. De los que conocieron una red sin YouTube, Flickr, Blogger, iPod…así que me tocó vivir un internet algo menos interactivo.
Anteriormente, el novato pasaba por varias fases. Primero, el chat en java, con su plugin, luego quizá viniesen los foros, para seguir con algún cliente de mensajería instantánea, el correo electrónico y… espera, no recuerdo nada más.
Ya no me gusta demasiado ni el mensajero ni el teléfono, la experiencia me ha enseñado a que se pierde gran parte de la comunicación. La videoconferencia puede ser muy cómoda, pero suprime esa palmadita en la espalda que tanto bien puede hacer.
Aún así prefiero el formato escrito, que me da la oportunidad de jugar con las palabras, recolocar emociones, canjear términos mientras valoro qué puede sacar el lector de todo esto, en qué medida puede influir el mismo orden de las palabras en su percepción del mensaje.
Mientras el número de experiencias vividas a diario en el MundoReal™ se mantiene más o menos constante, la capacidad de comunicación ha crecido de forma exponencial. Hey! Ahora tienes Voz Ip! Bueno, esto puede ser un chollo para ahorrar en la factura de la empresa, pero si el plan era salir a dar una vuelta estás jodido. La capacidad de comunicarse gratuita e ilimitadamente, y el aumento del ancho de banda ha originado esta situación en el que el número de quinceañeras(os) aburridas aumenta como las setas en otoño, con el consiguiente beneficio para algunas redes sociales de X.0-generación. Lo que me recuerda que hace tiempo que no uso el p2p. Quizá porque hay contenido libre y de calidad y no me tomo esas molestias, o puede que el poder disponer de cualquier archivo de forma casi instantánea haya quitado buena parte de su romanticismo al tema de dejar el pc conectado vía módem durante días.
Todavía recuerdo cuando los hombres eran hombres y los móviles se sujetaban a dos manos (parece sacado de algún briconsejo de Make), cuando las revistas se rulaban y la prensa se comentaba de puertas adentro. Hacer pública una idea llevaba su tiempo, lo que propiciaba que se encontrase en un estado más avanzado y maduro para cuando llegase al gran público. Pero llegaron Twitter y Menéame para acabar con el filtro de la reflexión, para permitir que la basura fluyese sin obstáculo y de forma ininterrumpida entre nuestra mente y la máquina.
El futuro no se presenta muy esperanzador para los amantes de la intimidad.
«Cuando amas algo te descubre todos sus secretos», o la versión de Audi, «Para hacer algo realmente avanzado hay que amar lo que haces».
También me han gustado: Instead of Making Art o porqué la televisión ha salido de mi vida casi por completo, Arkinetia: revista electrónica de arquitectura.
Presta ver a algunos bloggers en la CNN.





