Cuando la creatividad es un problema
No es difícil encontrar un artículo que enumere formas de aumentar nuestra capacidad para generar ideas. De Brainstorming [lluvia de ideas] y programas destinados organizar y relacionar de una forma útil la información [esto es, generar conocimiento]. ¿Pero qué sucede cuando el problema es el contrario, cuándo nos vemos desbordados por nuestros propios pensamientos?
Según un reportaje emitido en Odisea, el culpable es un compuesto llamado Dopamina. A saber: la sustancia que convierte a una mente en una máquina capaz de hilvanar pensamientos aparentemente aleatorios para crear un texto, una pieza de música, una obra de arte. Puede que, en definitiva, la sustancia que diferencia un cerebro «normal» del de un genio, o el de un loco.
Lo que más me ha llamado ha sido la referencia a la hipergrafía [término, hasta entonces, desconocido para mí]. Es una de las formas en que se puede manifestar un exceso de dopamina. Esto es, la inminente necesidad de escribir, donde sea y lo que sea, el contenido es sólo accesorio. Un flujo de ideas costante [como una catarata] que te puede asaltar en medio de la noche y del que sólo te puedes liberar anotándolo todo en un papel. La sensación debe ser parecida a la ansiedad provocada por el tabaco. [Me gustaría saber si esto tambien está relacionado con la misma sustancia].
¿Cómo provocar este estado? Aparte de dicha sustancia, puede que una cantidad muy elevada de cafeína tenga algo que decir al respecto…
Viene muy bien si quieres ser escritor [nada nuevo ;)] o, por decir un ejemplo un poco tonto adaptado a internet, si necesitas un nombre de dominio. He perdido decenas de ellos por dejar el registro “para el día siguiente”, por no tener el dinero a mano [uno ya estira la paga de estudiante cuanto puede, como para andar alquilando todas la cadenas de bits que se me ocurran]. Alguno de los cuales he visto vender por unos cuantos miles de euros, lo que no es plato de gusto [cuando no eres tú el que cobra el cheque, claro]. Conclusión: si lo tienes, vé a por él.
Junto a mí tengo un papel lleno de palabras que soy incapaz de relacionar de la manera de la que lo hacía hace 20 horas. Se quedarán numerosas ideas en el tintero, pero como reza un artículo leído no se sabe donde: perder media hora del tiempo de tus lectores es un crimen, si tienes 200 lectores, has hecho perder 4 días.
Teniendo en cuenta a como pagan la hora de trabajo en España, dudo que muchos encuentren en este post una buena inversión. Para próximos capítulos.
Si tienes la oportunidad de verlo, no está nada mal.
[71 millones de blogs, algunos tienen que ser buenos... ect]
Si tienes algo de información al respecto no dudes en enviármela, es una tema que me atrae, quizá por haber sentido en ocasiones esa tremenda necesidad de volcar tus pensamientos en algún medio material. Creo que en esto, más de uno se sentirá identificado.
Hoy por hoy, la velocidad de propagación del contenido ha superado a la de creación del mismo. Muchos servicios de la red [como uno de los últimos, Twitter, una poderosa herramienta de comunicación si se sabe usar] se basan en la clave de que la gente quiere leer sobre tu mundo y tus maravillosas ideas, asumiendo que los demás no tienen nada más interesante que hacer.
Muy probablemente amplíe y modifique este post en sucesivas ocasiones, pues está realmente incompleto.





