Mariquita Pérez y otros juguetes bélicos


Empiezan los calores y uno se derrite tras el monitor, llegando a creer incluso que todo lo que lee en la pantalla lo ha leído ya antes; pulso la tecla F5 una y otra vez, y nada, limpio la memoria caché, y nada. Habito en un deja-vu literario. Y resulta que estoy leyendo hilos recuperados (”La palabra más bonita” o “El poeta es un fingidor”), que viene a ser algo así como releer un libro.

Fragmento, Piensa en libro, página 40, Qué Leer Nº 121, Mayo de 2007.

Opino que es una jugada maestra para que los lectores no lean, que eso siempre es malo

-En la misma página.

Perseguir un avatar es como perseguir el pensamiento.

Sobre los incidentes de Second Life, perdido en un artículo de La Nueva España. (No sé si pasados unos días romperán el enlace)

Les he pedido a los de eBay que se saquen de la manga un sistema como el de Amazon, para poder empotrar un trozo de HTML mostrando mis artículos en venta en cualquier págia web. A ver si se ponen las pilas, que Checkout también va a pisar fuerte. Parece que es de las pocas empresas que utiliza subdominios para todo, creando una visión de conjunto. Otros lo tienen todo desparramado por la web y no dan la misma imagen de servicios integrados. Esta estrategia me recuerda a la frase «A product of Coca Cola Company» en los botes de Aquarius.

[ Sobre Recortes. May 18th, 2007 Imprimir este artículo Imprimir este artículo ]

Danos tu opinión

Escriba aquí su opinión:



« Quien escribe de forma descuidada da testimonio, por lo pronto, de que no le atribuye demasiado valor a sus propios pensamientos. » (Arthur Schopenhauer).

Normas: Respeta las opiniones vertidas por otros, de otro modo tu comentario podría ser borrado. Los comentarios son responsabilidad exclusiva de su autor. El primer comentario de cada lector debe ser aprobado, los demás aparecerán automáticamente si comentas con el mismo nombre y mismo correo electrónico. No deberías escribir direcciones de correo electrónico en los comentarios. No respondo todos los comentarios, pero sí los leo (y los agradezco). Nada más, sabes de sobra qué está bien y qué no.