Las cosas no se hacen solas
« Un desarrollo de hardware no se genera espontáneamente, no hay unos duendecillos que por la noche salen de sus madrigueras para pegar y soldar componentes venidos de allende los mares; un desarrollo de software no se produce por escritura automática, el programador no entra en trance y teclea instrucciones que se convierten en movimiento en pantalla. Si cualquiera de ustedes cobra por trabajar, creo entender que cualquier trabajo debe ser remunerado.
El pensamiento anárquico de que todo lo informático y videojueguil debe ser gratis alegando su elevado precio es una charlotada. [...]
El estado de bienestar no incluye la libertad de acceso a todo lo que cumple satisfacciones. La determinación inspirada por un antojo, por humor o por deleite en lo extravagante y original no justifica nunca y de ningún modo que el objeto deba ser adquirido. Y si alquien quiere cobrarle, usted lo tiene fácil, o le paga o no le paga, coge el producto o no lo coge, pero no juegue con las permutaciones matemáticas y obtenga el teorma "no pagar y sí coger". »
Fragmento, La capitalización de los sistemas. Revista Arroba número 123