Acerca de los sistemas de recompensa del cerebro y de la felicidad
« Hay quienes piensan que la felicidad depende de uno mismo, de lo 'fuerte' que uno sea, de lo valiente, espabilado, sagaz, capaz... La personalidad es la región de nuestra mente que administra los recursos, marca prioridades y establece objetivos; pero no es capaz de imbuirnos estados anímicos, estos son el resultado de la suma de procesos neuroquímicos en los que nuestra persona poco o nada tiene que ver. Podremos favorecer o dificultar que sucedan, pero no desencadenarlos o impedirlos. »
La mente no es un ente abstracto, aunque la inmensa complejidad del organismo nos pueda motivar a buscar nuestras respuestas por otras vías lejos de la observación y del estudio de lo que tenemos entre manos.
No decidimos sobre nuestros pensamientos. De algún modo el subconsciente se comporta como un "motor de aleatoriedad" del que surge un flujo constante de ideas que de alguna forma pasan a primer plano y a ocupar nuestro pensamiento consciente, que salta continuamente entre ideas. Por ejemplo, al escribir estas líneas, no sé que va a ir a continuación, simplemente, "sucede". El contenido sale del archivo de mi memoria, resultado de mi experiencia, pero uno no elije "en qué pensar a continuación".
Éste texto es un muy breve apunte sobre la arquitectura a bajo nivel del cerebro y lo que nos provoca la sensación de plenitud. No sabemos matematizar las emociones, sin embargo, la capacidad de procesamiento del cerebro va más allá del cálculo algebraico de los computadores actuales, y pese a su incapacidad para permitirnos realizar rápidos cálculos con nuestros números de papel y lápiz, es capaz de representar (y experimentar sus propios productos en forma de emociones) ideas verdaderamente complejas de representar.
Las neuronas
Son un tipo de células del sistema nervioso cuya principal característica es la excitabilidad de su membrana plasmática; están especializadas en la recepción de estímulos y la conducción del impulso nervioso entre ellas o con otros tipos celulares, como por ejemplo las fibras musculares de la placa motora. La mayoría de las neuronas no se dividen una vez alcanzada su madurez; no obstante, una minoría si lo hacen (buscar: Neurogénesis).
Las neuronas presentan una morfología muy diferenciada:
- Un cuerpo celular, soma o «pericarion».
- Una o varias prolongaciones cortas llamadas dendritas.
- Una prolongación larga, denominada axón, que conduce los impulsos desde el soma hacia otra neurona u órgano objetivo.

Los circuitos neuronales
Las sinapsis (del griego, "enlace") son uniones especializadas mediante las cuales las neuronas se envían señales de unas a otras y a células no neuronales como las musculares o glandulares.
La actividad sináptica se desarrolla entre dos neuronas, una presináptica y otra postsináptica, entre una neurona y una célula muscular o entre una neurona y una célula secretora. Se produce mediante la liberación de neurotransmisores químicos que provocan la activación de receptores específicos que, a su vez, generan respuesta eléctricas.
Cada neurona se comunica, al menos, con otras mil neuronas y puede recibir, simultáneamente, hasta diez veces más conexiones de otras. Se estima que en el cerebro humano adulto hay por lo menos 1014 conexiones sinápticas, número que disminuye con la edad.
Las sinapsis permiten a las neuronas del sistema nervioso central formar una red de circuitos neuronales. Son cruciales para los procesos biológicos que subyacen bajo la percepción y el pensamiento. También son el sistema mediante el cual el sistema nervioso conecta y controla todos los sistemas del cuerpo.
Los sistemas de recompensa del cerebro y la felicidad
En la naturaleza, aprendemos a repetir comportamientos que conducen a maximizar las recompensas.
El sistema de recompensa del cerebro se encarga de educar la respuesta del mismo a los estímulos, produciendo recompensas bioquimicas a las repuestas adecuadas. Estas recompensas son neurotransmisores como la dopamina, las endorfinas y el GABA.
Los neurotransmisores son las sustancias químicas que se encargan de la transmisión de las señales desde una neurona hasta la siguiente a través de las sinapsis. También se encuentran en la terminal axónica de las neuronas motoras, donde estimulan las fibras musculares para contraerlas.
La dopamina es comúnmente asociada con el sistema del placer del cerebro, suministrando los sentimientos de gozo y refuerzo para motivar una persona para realizar ciertas actividades. La dopamina es liberada en el núcleo accumbens mediante experiencias tales como la alimentación, el sexo y algunas drogas. Éstas últimas tienden a liberar una cantidad de dopamina que desequilibra los niveles habituales. El cerebro quiere mantener un nivel constante de la concentración de dicha sustancia, y para conseguirlo bajo la acción de las drogas, inhibe sus mecanismos habituales de liberación de la sustancia. El nuevo estímulo entonces se vuelve necesario para el correcto funcionamiento del órgano. Esto constituye el proceso de la adicción. La cocaína, el opio, la heroína, y el alcohol promueven la liberación de dopamina, ¡al igual que lo hace la nicotina!
La grave enfermedad mental llamada esquizofrenia, se ha demostrado que implica cantidades excesivas de dopamina en los lóbulos frontales, y las drogas que bloquean la dopamina son usadas para ayudar a los esquizofrénicos. Por otro lado, demasiada poca dopamina en las áreas motoras del cerebro es responsable de la enfermedad de Parkinson, la cual implica temblores corporales incontrolables.
La endorfina actúa como inhibidor del dolor. Puede estimularse haciendo cosas como:
- Tomar café, porque a las pocas horas de tomar esta sustancia el nivel de endorfinas sube.
- Tomar leche materna porque esta tiene endorfinas.
- Practicar el sexo.
- Con el dolor. Es posbile inhibir, aunque sea solo en parte, algunos dolores produciendo otros menos molestos. Un dolor contínuo debido, por ejemplo, a una fractura reciente, encuentra alivio momentáneo si por ejemplo, nos pellizcamos. Ya que así se liberan endorfinas.
En el plano emocional, también muy importante, provoca la incentivación de sensaciones de placer, de alegría, de bienestar y hasta de euforia. Cambia la percepción de las visiones depresivas o tristes en situaciones de interacción con el mundo.
La estimulación excesiva de estos mecanismos conlleva, en las personas predispuestas, a cambios bioquímicos permanentes, que median la reacción adictiva, de modo que cambia su funcionamiento y su respuesta a los estímulos ambientales. Este el sistema más importante implicado en el desarrollo de la adicción.
Espero ampliar este texto en algún momento. Si crees que puedes aportar algo, no dudes en dejarlo en los comentarios!
Fuentes:
