Redes es una de las pocas cosas que merecen la pena en la televisión pública.
Véase el siguiente el vídeo: Libres y conscientes, pero infelices, que nos trae La aldea irreductible. Muy interesante a partir del minuto 10.
Para acabar, en palabras de A. Schopenhauer (uno que no creía en el libre albedrío):
« Tampoco como una bola en una mesa de billar no se puede mover antes de recibir un impacto, tampoco puede un hombre levantarse de su silla antes de ser impulsado por un motivo. Pero el pararse es tan necesario e inevitable como el rodar de una bola después del golpe. Y esperar que alguien haga algo a lo que absolutamente ningún interés lo impulsa... Es lo mismo que esperar que un trozo de madera se mueva hacia mí sin ser arrastrado por una cuerda [donde dice cuerda interprete su motivo preferido]... »