« Cuando estudiaba primero de piano, mi profesor tocaba siempre la siguiente obra a estudiar antes de darnos la partitura. Recuerdo perfectamente cuando esa obra a estudiar fue el Minuet en Sol menor del Libro de Ana Magdalena de Bach, una pieza absolutamente mágica que me transportó ese día a lugares donde sólo la música puede llevarnos.
Unos días después me estudié la obra y la magia desapareció. Ahora era capaz de tocarla, pero, ¿valía la pena? Ya no me interesaba mucho. Aunque quizá otros pudieran preferir el conocimiento a la magia, yo había perdido algo fundamental en el camino al conocimiento. »
Fragmento, Arte y conocimiento. Un texto brillante de Francisco Serradilla.