« Los libros que critican el consumismo se convierten en éxitos de ventas. Es el caso de No Logo. Las películas que se sublevan contra la sociedad del espectáculo como American beauty y El club de la lucha son pasto de las masas. La ropa alternativa se vende en los grandes almacenes. El capitalismo parece tener una capacidad inagotable para absorber cualquier crítica contracultural. [...]
Los productos contraculturales son objetos de consumo para una cierta élite de la sociedad que quiere distinguirse de la masa. Son personas que dicen querer cambiar el mundo, pero que desconfían de la mayoría social. [...] »
Fragmento, Los autores canadienses Heath y Potter denuncian el lucrativo negocio de la contracultura. (Ellos intentan saltarse la paradoja como pueden).
« Todos perciben el resto del mundo (el mainstream) como oprimidos o conformistas de una mayor fuerza social, la sociedad y las normas se consideran represivas de la naturaleza humana. Los movimientos contraculturales no son tan "únicos" como aparentan. [...]
"El sistema", no es algo que tiene por objeto la conformidad, sino más bien al contrario, busca la individualidad y la competencia por la distinción. American Beauty, Fight Club, The Matrix... son supuestamente contracultura, pero son populares en la "corriente principal". El "sistema capitalista" no está tratando de acabar con la individualidad, sino que ésta es una fuerza de distinción social que impulsa el mercado. Las personas están en constante búsqueda para etiquetarse "out" unos a otros. »
Adaptación, Revelarse vende.
Cuando la insatisfacción se ha convertido en mercancía.