«Sólo envidio a los que no nacieron todavía, para ellos será lo que tú y yo creamos un día.». El legado digital.

Pc-trash-basura-playa
 

A raíz de un comentario en uno de sus posts, Alejandro Polanco Masa me señala un notable artículo que publicó en la desaparecida revista Panacea, hace casi una década. Ésto es lo más reseñable del mismo, a mi parecer:

«Para documentarnos sobre temas referentes a siglos pasados, pasémonos por las bibliotecas y archivos. En ellos nos están esperando textos de esas épocas, para contarnos sus historias. Papeles de hace cientos de años son perfectamente legibles hoy día, sin necesidad de más hardware que nuestros ojos, ni mas software que nuestra capacidad de lectura y comprensión.

[…]

La información digital ha sido ensalzada porque puede copiarse sin pérdida de datos. Lo que casi nunca se ha cuestionado es su longevidad. […] Las publicaciones en papel seguirán acompañándonos durante muchos años. El creciente peso de los documentos digitales, sin embargo, nos debe hacer recapacitar sobre qué le estamos legando realmente al futuro.

[…]

Las inscripciones en piedra de la antigüedad, serán más legibles que varias toneladas de discos compactos, desgastados y sin ordenadores compatibles para leerlos.»

Leyendo cosas así me gustaría distribuir BLOJER por correo ordinario. O de grabarlo profundamente en planchas de carburo de boro o algo más duro, estable y resistente. Lástima que ambas medidas se salgan ligeramente del presupuesto.

Observación: El título de este post es parte de una letra de un tal R. L., que no te costaría buscar, en caso de interés —era por desmarcarme un poco—.

Para finalizar una breve reflexión, en parte al margen de todo ésto: ¿de verdad, objetivamente, le debería importar a alguien que su material perdure cuando él haya dejado este mundo? Analicémoslo sin prejuicios, ¿qué beneficio futuro¿? —o actual— podría sacar el autor, como individuo cuya existencia es finita, de ello? ¿no es sólo una falta de perspectiva por su parte?

Todo sea por la ilusión de crear algo mientras estemos aquí. Al final, de eso parece ir la vida, de erigir construcciones y establecer relaciones que se desmoronan irremediablemente. Ahí, en alguna parte, subyace nuestra recompensa actual, la única que alguna vez tendremos. Pensar así no supone ningún consuelo, así que es discutible el que sea un avance.

El concepto de información digital, como nosotros lo entendemos, a fecha de hoy, lo abarca todo, desde el .pdf con tus apuntes de la carrera hasta esa foto o conversación de messenger con tu amiga. ¿Es relevante que se pierda? ¿hasta cuándo, y por qué, debemos almacenar dicha información?

Como tantas otras cosas en la vida, ahí quedan las preguntas… ¿para qué? ¿para quién?. ¿Es sólo la necesidad humana de trascender en el tiempo? Un mero espejismo, una ilusión que nunca se cumplirá. No somos nuestros nombres, no somos nuestras firmas, ni nuestras charlas ni el material que hemos generado. Éso son sólo reflejos de nuestra mente. Lo que somos realmente… éso es inaccesible para los demás. A lo más que podríamos aspirar es a dejar otra huella, de las que ya hay miles de millones —lo que podría ponderar, relativizar, su valor—. Entonces, sabido ésto, nuestra preocupación y necesidad de la integridad y accesibilidad de los datos… ¿será sólo la consecuencia de uno de esos mecanismos biológicos que nos programan para legar algo a la comunidad —cosas de la evolución, las comunidades cuyos individuos portan este mecanismo son las que han sobrevivido hasta hoy—?

De nuevo, aquí me encuentro intentando construir una relación entre una idea arbitraria surgida de nuestro desarrollo como especie (recapitulemos: el legado digital, en esta ocasión) y nuestra naturaleza, nuestra biología —de la cual desconozco los detalles y los mecanismos, pero intento manejarla conceptualmente como si de una caja negra, de la que pueden deducirse sus principios, se tratara—. Creo que es el momento de finalizar el post, antes de que me extienda y cometa algún ¿otro? error.

Pues nada, vivan los Papyre y demás. Total, este mismo texto se perderá, irremediablemente…

Imagen por Dieter Orens. Licencia de la misma.

Teatro

« […] Sé lo que están pensando. Qué asco de vida y qué asco de circo, éste en
el que eres lo que compras y lo que ves —que es lo único en lo que
crees— viene firmado por un estudio de mercado y filtrado en Photoshop. »

Fragmento, « sobre el vino, el marketing y las verdades a medias ». En Nada Importa.

A-soul-for-sale-or-rent

Ya puestos, otro post interesante de la misma casa, que, junto a éstopor supuesto, a falta de otra fuente más elegante, como pudiera ser un DVD original o una plataforma de distribución online apropiada— podría entretenerte unas cuantas horas.

Imagen: A soul for sale or rent, © wim de jonge.