«Tenía un estilo silencioso, un andar, un hablar... que no eran normales por aquí. Paseaba como un hombre en el parque sin que nada le entusiasmara o preocupara en el mundo. Como si tuviera un abrigo invisible que le protegiera de este lugar. Sí, creo que sería justo decir que me cayó bien desde el principio.»