People are what we remember about them

«En última instancia, lo que llamamos vida no es sino un tejido formado por los retazos de recuerdos de otro. Con la muerte, se desteje y uno se queda con fragmentos desiguales e incompletos. O, si se quiere, con un conjunto de fotografías. Llenas de insoportables risas o de sonrisas igualmente insoportables. Insoportables por su unidimensionalidad. Yo debería saberlo bien, siendo como soy hijo de fotógrafo. Y podría llegar incluso a sugerir cierta conexión entre la fotografía y la escritura, porque ambas crean fragmentos en blanco y negro. O porque ambas constituyen un modo de retener algo. Pero no podemos pretender que lo que contemplamos continúe más allá de su dorso en blanco. […] Nuestro corazón debería ser más honesto ―si no más inteligente― que nuestra gramática.»

In Memory of Stephen Spender, a través de Meramente potencial.

Espíritus libres

«El alma joven se siente en un solo instante conmovida, desasida, arrancada de todo lo que antes amaba; ni aun se da cuenta de lo que le pasa. Extraña investigación, desconocida fuerza impulsiva la dominan y se apoderan de ella, hasta imponérsele como una orden; se despierta el deseo, la voluntad de ir adelante, no importa adónde, a toda costa; violenta y peligrosa curiosidad de un mundo no descubierto brilla y flamea en todos sus sentidos.

«Antes morir que vivir aquí» – le dice la imperiosa voz de seducción:– y este «aquí», este «en nuestra casa», ¡es todo lo que amó hasta esa hora!

Miedo, desconfianza repentina de todo lo que amaba, relámpagos de desprecio por todo lo que para ella significaba «deber», deseo sedicioso, irresistible como un volcán, de viajar, de alejamiento, de expatriación, de salir de la embriaguez, de tornarse de hielo; odio para el amor; a veces un paso y una mirada sacrílega hacia atrás, hacia allá, hacia donde hasta entonces se había orado y amado; quizá una sensación de vergüenza por lo que se acaba de hacer, y un grito de alegría al mismo tiempo por haberlo hecho; angustia y embriaguez de placer en que se revela una victoria –¿una victoria? ¿sobre qué? ¿sobre quién?—»

Fragmento, Humano, demasiado humano. De Friedrich Nietzsche.