Fugacidad

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«Es inútil intentar abrazarse —para tener o retener— a un tiempo o a un lugar; a unas personas o a unas cosas, que van a pasar indefectiblemente.
Podemos y debemos querer, amar, pero, nuestra querencia, si es sabia como la propia vida, estará impregnada del profundo perfume de la fugacidad, que lo acompaña todo y le da su verdadera dimensión.»

Fragmento, Notas de Salva: Tempus Fugit, por Salvador Ruiz Fargueta.

Imagen: Freedom to finally taste all that I have been chasing, © Angie Royer.

Gracias a todos los que seguís este blog; es más agradable sabiendo que hay alguien al otro lado (hay suscriptores de México, Alemania, España, Venezuela, Países Bajos, Noruega, El Salvador, Reino Unido…).

Feliz 2011, allá donde estéis.

El universo como obra de arte

«La energía ordenada del sol, que hace emerger las estructuras complejas de la vida, procede de procesos nucleares en su interior que, en última instancia, dependen de la interacción gravitatoria

Fragmento, Penrose plantea un nuevo modelo cosmológico.

«En vez de inventar un creador eterno y sin causa, creador a su vez de nuestro mundo -siendo así su causa-, podemos argumentar que, directamente, es nuestro mundo el que es eterno y no necesita causa. Esto es lo que hace Penrose con su teoría de los eones -ciclos de big bang’s y big crunch’s-, así toma el universo como eterno. Nuestro mundo fue siempre así por toda la eternidad. No hay causa ni explicación, sólo el universo “es”, así, sin creador.

Fragmento, ligera adaptación del comentario #41, para el mismo artículo.

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«La aventura más grande que me atrevo a vivir: la de producir mi propio conocimiento, mis propias ideas; la de tomar una idea o un debate arcaico y comenzar a tejerlo tú mismo, a recrearlo y ver hasta dónde llegas.

Mi mente es simple y opera al margen de sofisticaciones; otrora lo hacía más con imágenes y, hoy, en un sano equilibrio entre palabras e imágenes. Y así voy derivando todos mis pensamientos.

Otra ventaja: puede luego uno acudir a los textos y cotejarlos contra las propias ideas y, sí, rectificar. Eso sí, mi pensamiento es lento y pausado. Y cavilo mejor en ausencia de gentes que frente a ellas, pero –entonces- cuando me embarga la timidez y me siento proclive a no decir lo que pienso, escucho otra vez a Kovalevskaya1 decir: “Di lo que sabes, haz lo que debes, pase lo que pase”.»

Fragmento, Surcos.

1Matemática rusa. La primera mujer que consiguió una plaza de profesora universitaria en Europa (Suecia, 1881).

Imagen: Life’s Complexities, © Edmund Lim.

No sabemos nada

«We really have no idea what the bulk of the universe is made of. We find a similar state of ignorance if we probe deeply into the cell, the brain, or even the earth. We don’t know nothin’. […]

Our knowledge is expanding exponentially, our questions are expanding exponentially faster. And as mathematicians will tell you, the widening gap between two exponential curves is itself an exponential curve. That gap between questions and answers is our ignorance. In other words, science is a method that chiefly expands our ignorance rather than our knowledge.

We have no reason to expect this to reverse in the future. The more disruptive a technology and tool is, the more disruptive the questions it will breed. […]

Questions we could have never even thought to ask before. In fact, it’s a safe bet that we have not asked our biggest questions yet

Fragmentos, The Expansion of Ignorance.

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«Ignorance can be identified by a lack of questioning. A question signifies a desire for knowledge.»

En los comentarios.

Existe al menos una buena traducción en español.

Imagen: «The moon Tethys makes its way around Saturn. Tethys is an icy moon, thought to be composed almost entirely of liquid ice all the way through because its density is almost exactly that of water. This image was taken June 9, 2010. NASA/JPL/Space Science Institute». También aquí.

Un sueño lúcido



san francisco, originalmente cargada por B.S. Wise.

«Descubrió un día que ella, sin dejar de ser ella misma, podía ser otras. Consiguió cambiar su aspecto a voluntad sin remordimientos, con la plena conciencia de que intelectualmente y en todo su ser siempre era ella. Los cambios físicos son banales, lo fundamental es la mente. La amó cientos de veces en diferentes cuerpos, en distintos países, en diferentes mundos.

Y vivió largos años, durmiendo quince horas diarias, ayudándose de fármacos. Sólo despertaba para ir al trabajo; era un pago pequeño y simple para su felicidad.

Murió a manos de ella, ultrajada, reducida y encarcelada en ese mundo extraño y profundamente ajeno, mientras dormía.»

Fragmento, Un sueño lúcido. Hay que leerlo entero.

El verdadero progreso

«En el mundo occidental moderno, las meta-necesidades espirituales, casi que desconocidas en su importancia capital, han sido prácticamente ignoradas y el esfuerzo se ha dirigido, de forma poco menos que exclusiva, a la solución de las necesidades básicas de alimentación, techo, seguridad social, etc. Esto lentamente ha ido conduciendo a la consecución de elevadas metas socio-económicas por parte de grandes grupos humanos, pertenecientes sobre todo a países del Primer Mundo; pero estas metas, una vez obtenidas y como los falsos dioses que han terminado siendo, lo que en verdad están engendrando es una sensación de vacuidad vital cada vez mayor que necesita de alguna manera ser subsanada. Las grandes religiones que en el mundo han sido y son, tales como el cristianismo, el islamismo y el budismo, se han encargado de ello durante milenios, pero pienso que el turno le toca ahora a la verdadera ciencia humana, ciencia que para nada1 ha de colisionar con las también verdaderas1 y milenarias creencias religiosas sobre el origen y destino del hombre.»

Fragmento, Hombre y Cosmos.

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«La ciencia por la ciencia vale tan sólo como medio de ascensión de la vida.

Vuestra ciencia adolece de un pecado de origen:

está dirigida únicamente a la conquista del bienestar material1;

la ciencia verdadera debe tener el solo objetivo

de hacer mejores a los hombres.

Sólo entre semejantes es posible comulgar,

y para comprender el misterio que en las cosas existe,

debéis descender al misterio que hay en vosotros mismos.

Sed inteligentes, estad a la altura de la ciencia;

sed modernos y, más aún, ultramodernos, y descubriréis el espíritu,

que constituye la realidad del futuro;

lo palparéis con el razonamiento, con el refinarse de vuestros órganos nerviosos,

con el progreso de vuestros instrumentos científicos.»

José Antonio Marina.

Imagen © sandy honig.

1Las cursivas son cosa mía; creo que podría discutirse (especialmente) sobre las ideas señaladas.1

Somos lo que escribimos, somos como escribimos

«Escribir es perdurar. Si no lo creen pregúntenle a Fernando de Rojas y a Netzahualcóyotl1. Y la única forma de preguntarles es leyéndolos, es decir, entablando un diálogo, silencioso o en voz alta, con sus palabras, con sus tramas, ideas y personajes. No necesitamos saber cuándo escribieron lo que escribieron. Lo que requerimos es aceptar que estamos ante seres humanos como nosotros: con sus penas y debilidades, con sus arrebatos y alegrías.

[…]

Somos lo que escribimos, somos como escribimos. Pero eso lo advierten, sobre todo, los lectores. La otra orilla de ese río interminable llamado escritura son quienes nos leen, quienes nos observan sin condescendencias ni miramientos. Escribimos como somos para que los demás sepan nuestras circunstancias en la realidad que nos tocó vivir, para que los otros, nuestros cómplices, nuestros semejantes, sientan lo que nosotros padecimos o gozamos en un momento específico de la travesía humana.

[…]

Al escribir nos desnudamos. Al leer somos testigos, voluntarios o involuntarios, del desnudamiento de nuestros semejantes. En cada texto está algo más que lo que quisimos decir: está nuestra educación, nuestra ideología, nuestra perspectiva del mundo. La óptica con la que juzgamos las realidades que nos acosan o divierten.

De ahí que la claridad para expresarnos nos permite despejar malos entendidos; nos dan la posibilidad de entendernos mejor, de saltar sobre la incomprensión, la desconfianza, las fronteras, nos sirve para trascender nuestro tiempo y espacio, nuestros ritos y rutinas. »

Fragmentos, Eres lo que escribes, eres como escribes: Nuestro idioma es una ciudad imaginaria que entre todos levantamos.

« The question of whether languages shape the way we think goes back centuries; Charlemagne proclaimed that “to have a second language is to have a second soul”. […]

The idea that language might shape thought was for a longtime considered untestable at best and more often simply crazy and wrong. »

Fragmento, Lost in translation: New cognitive research suggest that language profoundly influences the way people see the world. Fuente. Visto aquí.

1 Muy, muy brevemente: gobernante y poeta de hace unos 600 años, en algún lugar del actual México.

Resistencia de materiales

«Dos temperamentos básicos, ante la poesía y ante la vida: el elegíaco y el indagador. Para el primero, vivir es declinar; la magia y la poesía han desaparecido en un tiempo pasado, ya inalcanzable; la madurez consiste en resignarse a la extinción del deseo. […] El elegíaco, tipicamente, añorará la infancia paradisíaca o el primer amor incomparable; para el indagador, en cambio, cada día puede ser el día, el encuentro decisivo puede producirse siempre, y actuar es hacer milagros. Para el primero, el mundo es el escenario de una progresiva e inexorable oclusión; para el segundo, hay siempre accesos practicables a lo abierto, hay pétalos que caen donde no hay.»

Jorge RiechmannResistencia de materiales. Ensayos sobre el mundo y la poesía y el mundo. 

Fragmento extraído de: No doblar las rodillas. Siete proyectos críticos en la poesía española reciente. PDF de unos 400 kB. Página 132. Visto aquí.