El nivel de realidad de las ideas

«Pero ¿qué significa existir? ¿Sólo existen las rocas, los vegetales, los animales, la fuerza de gravedad y otras entidades por el estilo?

No hace falta creer en fuerzas sobrenaturales para sospechar que las fronteras de lo real se hallan bastante más allá.

“Los materialistas afirman que hay un solo mundo, el mundo de los objetos físicos, y que todo lo demás es pura ficción”, escribió el filósofo Karl Popper para argumentar, acto seguido, que los productos de la mente humana —mitos, teorías científicas, construcciones matemáticas, obras musicales y literarias— son tan reales como las piedras

Los productos de la mente humana

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«Las leyes de la matemática no son meramente invenciones o creaciones humanas. Simplemente “son”: existen independientemente del intelecto humano. Lo más que puede hacer un hombre es descubrir que esas leyes están ahí y llegar a conocerlas

M. C. Escher

Fuente de la imagen.

Producción en cadena

«Hablar de ciertas instituciones del gobierno y del establishment como “el sistema” es hablar correctamente. Son organizaciones sustentadas por relaciones estructurales [bueno, como todo, pero se entiende] incluso cuando han perdido todo otro significado y propósito. La gente llega a la fábrica y efectúa una tarea totalmente carente de significado [desde “el punto de vista humano”, al menos] desde las ocho hasta las cinco, sin preguntar por qué exige la estructura que las cosas sean así. No hay en ello un villano, no hay “el malo” deseoso de que ellos vivan estas existencias sin significado; se trata, tan sólo, de que el sistema lo exige y nadie quiere asumir la formidable misión de cambiar la estructura sólo porque carece de significado. […]

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Pero arrasar una fábrica, rebelarse contra un gobierno o abstenerse de reparar una moto, es atacar a los efectos más bien que a las causas, y mientras el ataque se realice tan sólo contra los efectos, ningún cambio es posible. El verdadero sistema, el real sistema, es nuestra actual construcción de la propia racionalidad, y, si una fábrica es destruida, pero se deja en pie la racionalidad que ella producía, entonces esta racionalidad producirá, simplemente, otra fábrica. Si una revolución destruye un gobierno, pero las pautas de pensamiento que producía ese gobierno se dejan intactas, entonces tales pautas se repetirán en el gobierno subsiguiente. Se habla tanto del sistema y se le comprende tan poco…»

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Imagen superior: In the mid-1920s, these women were the equivalent of today’s circuit board builders. Called “coil winders,” they worked winding transformer coils for radios in a Philadelphia factory. This image gives us a glimpse of old-school tech at the moment when it was most cutting edge.

Imagen inferior: Rosalind Franklin, British biophysicist whose X-ray crystallography image was used to deduce the double-helix structure of DNA. Franklin’s image was shown, without consent, to James Watson. En Today in History: Rosalind Franklin and the Discovery of DNA: «However, when the three scientists [Watson, Crick y Wilkins] accepted their Nobel Prize in 1962 there was no mention of Franklin’s contribution».

El texto es un fragmento de Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta. Una indagación sobre los valores, aunque los enlaces son marca de la casa.

¿Fenómenos morales, o una interpretación moral de los fenómenos?

«Resulta imposible fundamentar las opciones morales en la razón. No hay nada en las relaciones de ideas o en los hechos que constituya su bondad o maldad.

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El significado moral que adquieren éstos sucede únicamente en el contexto de nuestros propósitos y preferencias previos. El fundamento del juicio moral se encuentra en un sentimiento de aprobación o desaprobación que experimentamos ante ciertas acciones o modos de acción. La razón sólo puede informarnos de los medios más económicos o efectivos para satisfacer las pasiones:

“La razón es y debe ser esclava de las pasiones, y no puede pretender otra cosa que servirlas y obedecerlas”.»

Fragmento: Emotivismo. Hume.

Habiendo pensado mucho sobre ello, aún desconozco mi grado de afinidad con lo expuesto; siempre encuentro argumentos a favor de una u otra opción, que sólo durante breves instantes se alza como verdadera y evidente.

Incluso puedes considerar que son la misma postura si crees que una interpretación infiere

—o exige; a veces es difícil indentificar la cadena causal (si siquiera existe y toda causalidad no es una interpretación (tal vez por nuestra forma secuencial en el tiempo a la hora de observar el mundo), una ilusión en mayor o menor medida que nos sirve para desenvolvernos)—

una propiedad real en el objeto interpretado. Lo último de entre lo citado, ya lo considero cierto. Creo que todo esto es muy interesante.

Imagen: 204/365, © star of the sea.

Puede que ella sea diferente

«—Ellos dieron millones de explicaciones del sentido de la vida… en el arte, en la poesía, en las fórmulas matemáticas.

En el ser humano estaba la clave del sentido de la existencia.

Pero los seres humanos ya no existían. De modo que iniciamos un proyecto para recrear el cuerpo de una persona muerta hacía mucho tiempo, a partir de su ADN. Nos preguntábamos también si sería posible recrear la memoria correspondiente al cuerpo reconstruído, y, ¿sabes qué descubrimos?

Descubrimos que el propio tejido del espacio-tiempo almacenaba información acerca de todos los acontecimientos ocurridos en el pasado.

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Pero el experimento fracasó.

Los resucitados solamente vivían un día de su nueva vida. Cuando se dormían al llegar la noche del primer nuevo día, morían de nuevo. Tan pronto como perdían la consciencia su existencia se desvanecía en la oscuridad.

David, las ecuaciones demostraron que una vez un recorrido espacio-tiempo había sido utilizado, ya no podía volver a utilizarse. Si la traemos de nuevo sólo será por un día, y no podrás volver a verla nunca más.

—Puede que ella sea diferente. Puede que ella se quede.»

Inteligencia Artificial

Imagen.

Tan sólo una ilusión

«Vemos a la Inteligencia como una cosa sensible a través de una percepción, como algo que se impone al alma y que viene a ser como su mismo padre, dado que constituye el mundo inteligible; y aún debe añadirse que en la calma y en la inmovilidad contiene todas las cosas y es a la vez todas las cosas, multiplicidad que no puede dividirse.»

Fragmento. Plotino: Sobre el Uno (Enéadas)

«Para nosotros, tiempo y existencia humana son conceptos indisociables. Pero ¿lo son necesariamente? Citaré la correspondencia entre Einstein y su viejo amigo Besso.

En sus últimos años, éste insiste constantemente en la cuestión del tiempo: ¿qué es el tiempo, qué es la irreversibilidad? Einstein, paciente, no se cansa de contestarle: la irreversibilidad es una ilusión, una impresión subjetiva.

La correspondencia quedaría interrumpida por la muerte de Besso, unos meses antes que Einstein. Al producirse el óbito, Einstein escribió en una emotiva carta a la hermana y al hijo de aquél:

“Michele se me ha adelantado en dejar este extraño mundo. Es algo sin importancia. Para nosotros, físicos convencidos, la distinción entre pasado, presente y futuro es sola una ilusión, por persistente que ésta sea.”

“Sólo una ilusión”… Debo confesar que la frase me impresionó enormemente. Creo que expresa de un modo excepcionalmente notable el poder simbólico de la mente.

En realidad, Einstein, en la carta, no hacía más que reiterar lo que Giordano Bruno escribiera siglos atrás:

El universo es, por lo tanto, uno, infinito e inmóvil. Una, digo; es la posibilidad absoluta, uno el acto, una la forma del alma, una la materia o el cuerpo, una la cosa, uno el ser, uno lo máximo y lo óptimo, lo que no admite comprensión y, aun, eterno e interminable, y por eso mismo infinito e inacabable y, consecuentemente, inmóvil.

No tiene movimiento local, porque nada hay fuera de él que pueda ser trasladado, entendiéndose que es el todo. No tiene generación propia, ya que no hay otra cosa en la que pueda desear o buscar, entendiéndose que posee todos los seres. No es corruptible, ya que no hay otra cosa en la que pueda tornarse, entendiéndose que él es toda cosa. No puede disminuir ni aumentar, entendiéndose que es infinito, y, por consiguiente, aquello a lo que nada puede añadirse y nada sustraerse.

No es alterable en ninguna otra disposición, porque no tiene nada externo por lo que pueda sufrir y a través de lo cual pueda ser afectado”.»

Fragmento. Ilya Prigogine: ¿Tan sólo una ilusión?. Una exploración del caos al orden. Tusquets Editores.

La música de las esferas

«”Algunos suponen que el movimiento de los cuerpos celestes debe producir un sonido, dado que en La Tierra el movimiento de cuerpos de mucho menor tamaño produce dicho efecto.

Afirman, también, que cuando el sol, la luna y las estrellas, tan grandes y en tal cantidad, se mueven tan rápidamente ¿cómo podrían no producir un sonido inmensamente grande?”

(Aristóteles)

Al parecer, el hecho de que dicho sonido no se escuchara era resuelto mediante el argumento de que al ser un sonido permanente desde el mismo instante del nacimiento, no era distinguible del silencio

Fragmento, La música de las esferas: de Pitágoras a Xenakis, de Federico Miyara.

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Fuente de la imagen: the cosmos of enlightened vision & Infinity Imagined.