«Una vez leí que expandir la consciencia consiste en expandir el campo semántico (de la experiencia de estar vivo), lo cual para mí tiene mucho sentido. Cuanto más significado seas capaz de asignar al momento que estás viviendo, más intenso será. Con lo cual, para expandir tu consciencia, te recomiendo que te acostumbres a dar un sentido y un propósito a tus actos, por pequeños que sean. La diferencia entre vivir una vida con y sin propósito es la diferencia entre el día y la noche. [...]
Amor. Independiente de lo que conocemos como la emoción del amor. Se trata del amor incondicional, la comprensión permanente de tu conexión con todo lo que existe. Compasión. En el nivel de la razón vives al servicio de tu cabeza, pero finalmente se convierte en un callejón sin salida en el que caes en el sobreanálisis. En el nivel del amor pones tu cabeza, tus habilidades y tus capacidades al servicio de tu corazón (no tus emociones, sino tu propio y más amplio sentido del bien y del mal). Este es el nivel en el que uno despierta a su propósito vital. En este punto empiezas a ser guiado por una fuerza más grande que tú mismo. Es un sentimiento de rendición.»
Fragmentos, La escala de la consciencia. Javier Malonda.
Imagen: Painters on the Brooklyn Bridge Suspender Cables-October 7, 1914. Eugene de Salignac. Sin restricciones conocidas de derechos de autor.