La valoración de estos veinte años

«La paradoja de Levinthal es un experimento mental en la teoría de la dinámica del plegamiento de proteínas.

En 1969, Cyrus Levinthal señaló que, debido al gran número de grados de libertad en una cadena polipeptídica desplegada, la molécula tiene un número astronómico de posibles conformaciones. La estimación es de 3^300 o 10^143 en una de sus publicaciones. Si una proteína llegara a alcanzar la configuración de plegamiento correcto adoptando al azar todas las configuraciones posibles necesitaría de un tiempo mayor a la edad del universo para alcanzar a la conformación correcta. Esto es así incluso si las conformaciones son probadas a velocidades muy elevadas del orden de nanosegundos o picosegundos.

Funnel energy protein folding levinthal plegamiento proteinas energia

La paradoja sin embargo es que la mayoría de las proteínas se pliegan de forma espontánea en un tiempo de milisegundos o microsegundos. […]

Levinthal era consciente de que las proteínas se plegaban de forma espontánea y en muy poco tiempo, y que una búsqueda aleatoria de la conformación, era imposible […].»

Paradoja de Levinthal

Imagen: Complejidad algorítmica del plegamiento.

The day the world went away

«Se argumenta que hoy toda revolución es imposible. Pero es que se dicen muchas mentiras para desanimar a la acción. La revolución no puede ser imposible porque se realiza fundamentalmente en el interior de nuestras cabezas mediante un proceso de introspección y análisis.

Pues el logro de la libertad empieza por la de uno mismo, y se refiere a la libertad del intelecto. […] Un conjunto de seres humanos libres tiene mucha fuerza cuando actúa conjuntamente. Pero primero tienen que existir esos hombres libres —y libres significa también libres de prejuicios—. El hombre que se libera a sí mismo ya ha hecho la mitad de la revolución de todos.

El proceso de liberación personal empieza cuando se comprende que:

—Toda información que se publica en los diarios o se emite en las televisiones es propaganda. Por lo tanto, falsa o tan sesgada que hay que bucear en ella para hallar la poca verdad que contiene.

—Todo el saber reglado universitario está impregnado de la misma propaganda y sesgo. […]

—El miedo paraliza la mente. Por eso, el poder utiliza el miedo para dominar al pueblo: enfermedades falsas, guerras cercanas, faltas de suministros de energía, crisis económicas, son todo falsificaciones para conseguir la máxima explotación y beneficio […].

—La mayor parte de los hombres que demuestran que han liberado su mente de los agentes tóxicos inoculados por el poder son perseguidos y calificados como impostores, visionarios o locos.

—El poder ha creado nuevas religiones para los ateos. Son los “ismos” políticos y sociales. Cuando unos caducan ante los ojos de los dominados, inventan otros nuevos. […] La utilidad de los ismos es separar, tribalizar, enfrentar y aplastar con voluntariosos matones interpuestos a las pocas personas o grupos que mantienen la lucidez.

[…]

—El consumo se ha establecido como el único premio para el buen dominado. Hasta el punto de que se ha estudiado cómo funciona la mente del consumidor, la necesidad ansiosa previa, la satisfacción inmediata y la cada vez más rápida recaída ulterior. Pues la felicidad del consumidor dura poco y se vuelve contra él, porque lo degrada.

Ante este estado de cosas, ante el evidente desplome del régimen corrupto de los partidos, […] hay que empezar el trabajo de liberación. »

Fragmentos: Preparémonos para lo que viene.

Un acto de creación

Corren tiempos para dudar de todo

«Corren tiempos para dudar de todo: del Estado, del capitalismo, de las ideologías partidarias, del sindicalismo (no de todo él, siempre quedarán los anarquistas), del matrimonio (donde esté el amor libre, que se quite el reglado). Debemos dudar incluso de la democracia. Y nos referimos no solamente a la falsa democracia actual, sino a su posible sustituto futuro, pues siempre se tratará de democracia burguesa no asamblearia.

Self sufficient gardener john seymour el horticultor autosuficiente

No debemos conceder a un rebaño lobotomizado por la televisión el derecho de decidir nuestro destino personal.

Cualquier problema complejo, como es el de la supervivencia, debe estudiarse sin prejuicios, partiendo de cero. Pues todo lo que nos han enseñado hasta ahora es mentira. De lo único que no debemos dudar es de la infinita capacidad del ser humano para resolver cualquier problema, si un número suficiente de cerebros realmente interesados en hallar la solución se ponen a ello.

Nadie con dos dedos de frente lo ignora ya: Los consejos de administración de los bancos son asociaciones mafiosas protegidas legalmente por sus estados respectivos y sus parlamentos de delincuentes copados por el bipartidismo organizado.

El mundo basado en el dinero, tal y como lo conocemos, está liquidado, pero morirá matando.

Creer que el dinero es un objetivo social, en vez de un medio de intercambio, ya no sirve más. Y no porque ahora mismo sea el dinero escaso, que lo es y mucho. Si ese fuera el problema, quizás acratas.net invitaría a sus lectores a trabajar más duro para conseguir ganar más. No lo hace porque muy pronto el dinero no valdrá nada

«La ciencia está casi a un tris de conseguir que la nanotecnología permita la fotosíntesis artificial pura que hará totalmente rentable la generación por hidrólisis de hidrógeno en modo distribuido. Estamos en el amanecer de que la energía deje de ser piramidal, y se cree un internet de los watios, distribuido, participativo…

Nuevos modelos de dinero se definen, se ponen en marcha y se demuestran mejores e imbatibles, sin propietarios ni controladores.»

Fragmentos y comentarios, Decálogo acrático para la supervivencia.

Imagen: New Self-Sufficient Gardener. John Seymour.

«En las madrugadas del Londres victoriano, la ciudad dormía su particular siesta. La lluvia y la niebla inundaban las aceras, y los farolillos se echaban a temblar. Los establecimientos públicos cerraban, pero algunos hombres insomnes ya abarrotaban las tabernas. De sus paredes, no saldrían las únicas carcajadas de la noche.

Un poco más lejos, a las afueras de la urbe, varios cocheros abandonaban a su suerte a extraños individuos a la entrada de una callejuela en sombras. Uno de ellos se dirige al muelle, donde llama a la puerta de una pequeña casa oculta entre las fábricas. Dentro, recostados sobre los brazos, ve a otros que, como él, habían decidido “comprar el olvido y destruir el recuerdo de los antiguos pecados con el frenesí de los recién conocidos”.

Fumadero de opio en Singapur 1941

Así describió el escritor británico Oscar Wilde los fumaderos de opio, esos lugares tan fascinantes como inhóspitos, en los que se podían ver “mugrientos colchones, bocas abiertas, miradas perdidas y ojos vidriosos”. Antros espantosos de olvido y perdición, sueños y vigilias, enfermeras compasivas y alucinaciones. En ellos, abunda el compuesto del láudano -una especie de jarabe fabricado a base de vino y opio, entre otros componentes-, las prostitutas de segunda, y los vasos de absenta y brandy derramados por el suelo.»

Fragmento. Un pasaporte hacia el olvido. Jesús Centeno.

Imagen: Fumadero de opio en Singapur, 1941.