He decidido volver a permitir los comentarios en este blog —sólo para las nuevas publicaciones—.
Lo que no voy a hacer, es elegir los temas buscando el comentario.
En éste, como en todos los blogs, como en todas las conversaciones, habrá muchas cosas que no gusten o no generen más que indiferencia. Pero como siempre, lo mejor es ser tú mismo y es mejor que te ignoren por lo que eres a que te amen por hacer teatro. Si uno de cada diez posts te gusta, para mí es suficiente.
Dicho ésto, volveremos a enfrentarnos al dilema de Warnock:
«El dilema de Warnock hace referencia al hecho de que una anotación o entrada en un grupo de noticias, foro o lista de distribución de correo, no haya recibido ni una sola respuesta, y no significa necesariamente que nadie esté interesado en el tema.
El enunciado del dilema comienza con la siguiente pregunta:
¿Has escrito una anotación en una lista de distribución por correo, grupo de noticias o foro y te has preguntado por qué nadie respondió?
[...]
El problema con la falta de respuestas es que hay cinco posibles interpretaciones:
1. La anotación es correcta, la información bien escrita no necesita comentarios. No hay nada que añadir excepto "sí, lo que él ha dicho"
2. La anotación es un completo e incomprensible sin sentido, nadie quiere desperdiciar energía o ancho de banda ni siquiera para indicarlo
3. Nadie lee la anotación, por cualquier razón
4. Nadie entendió la anotación, pero no preguntaron para aclararlo por la razón que sea
5. A nadie le importa la anotación, por la razón que sea
Existen otras razones no comentadas, por ejemplo quizás escribir una buena réplica a la anotación requeriría hacer cierta búsqueda de información para el que el lector no tiene tiempo. Quizás el lector esté interesado, pero no se considere suficientemente calificado para hacer una buena réplica. O quizás una réplica (por insignificante que sea) supondría un trabajo adicional (típico en una lista de desarrollo de software, en la que la persona que muestra una mayor conocimiento sobre una característica a menudo se encuentra a sí mismo ejerciendo de voluntario para implementarla) y el lector no quiere verse envuelto.»
De todos modos algunos me habéis notificado que los echáis de menos, y todo sea por fomentar el diálogo.