«Toda esa masa de música sublime, siglos y siglos de música, me deja absolutamente maravillado. Debe ser que una vez vivieron muchos grandes espíritus. No acabo de explicármelo, pero es mi gran suerte en la vida, tener esto, sentirlo, alimentarme de ello y celebrarlo. […]
No hago más que sintonizar diferentes estaciones en la radio, en busca de música, música decente. Pero todo lo que suena es malo, plano; sin vida; sin melodía ni fuerza. Y sin embargo, de algunas de esas canciones se venden millones, y sus creadores se consideran verdaderos "Artistas". Es terrible, un horrible caldo sin sustancia que entra en las mentes jóvenes. Les gusta. Dios mío, les das mierda y se la comen. ¿No tienen discernimiento? ¿No tienen oído?
No puedo creer que no haya nada. No hago más que apretar el sintonizador en busca de nuevas emisoras.»
Fragmento, The Captain is Out to Lunch and the Sailors Have Taken Over the Ship.
Imagen: Music With Feeling, © Richard Calmes.