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Motivación propia

« Uno ve un cuadrado y dice “mira, un cuadrado”. Y resulta que las normas sociales, lo políticamente correcto, los sistemas educativos, las carreras profesionales, en definitiva la humanidad entera parece estar edificada sobre el pilar de que aquello es un círculo y te lo tienes que llevar rodando, calladito y sin rechistar, con iniciativa y motivación propia. »

Fragmento; Memorias de un ingeniero.

Idealista

« Toda mi vida había sido igual. Me desgañitaba exponiendo mis
argumentos, mis ideas, mis sentimientos, y siempre se los cepillaban
con una sola palabra. Idealista, inmaduro, mariconadas, romántico,
loco. Parecía fácil menospreciar lo que nunca se había sentido.

A veces hasta me hacían dudar. O yo de verdad estaba loco, o loco era
simplemente el término a aplicar al que no vivía en una determinada
realidad, definida por vete a saber quién. »

Fragmento; Memorias de un ingeniero.

Polvo de estrellas

« No contempleis mis cenizas con tristeza.
Ya no estoy aquí.
Ahora formo parte del Universo.
Soy polvo de estrellas.

Cuando os despertéis al alba silenciosa,
soy el viento que eleva a los pájaros tranquilos,
soy la estrella suave que resplandece en la noche.

No lloreis por mi.
Me tendreis con vosotros en las pequeñas cosas. »

Acerca de: un comentario en el texto Nota al margen: A mi padre.

« Creo que nunca llegamos a entender ni lo que significa una nueva vida
ni lo que significa la muerte. Como mucho nos acostumbramos. Nos
acostumbramos al nuevo ser o nos acostumbramos a la ausencia de la
persona querida, pero no llegamos de verdad a entenderlo… »

Superviviencia

« En un sistema guiado por la tradición se introduce un elemento innovador y triunfa. Si el resto de rivales no se adapta a la nueva estrategia de competición, son barridos. Así, de estar al borde de la desaparición hemos pasado a la superpoblación.

¿Somos la especie con más éxito en el planeta? Muchos dirían que no. Hormigas, cucarachas… otros esquemas de supervivencia claramente exitosos. Esto relativiza mucho nuestros logros. Como individuos de una especie, no se nos puede considerar más que como copias de seguridad de un código genético común. Nuestra misión (como individuos y como especie) es la perpetuación de ese código, estamos aquí para sacar tantas copias de seguridad como podamos. Las cucarachas y las hormigas, también. […]

Escondite

Desechada la paja, volvamos a plantear la pregunta: ¿Diferencias entre una cucaracha y un ser humano? o mejor, cambiemos la pregunta: ¿Qué es mejor, una cucaracha o un ser humano? Siendo el fin que se persigue el asegurar la continuidad, hemos de dar una notable ventaja al insecto, que lleva mucho más tiempo que nosotros (simples advenedizos) faenando entre amenazas. Como modelo de supervivencia, es admirable; un banco avalaría mucho antes un préstamo para fabricar cucarachas que para fabricar personas, ya que las cucarachas han demostrado su competencia mientras que el hombre acaba de salir al mercado y es un producto relativamente novedoso. »

Fragmento, Poseemos herramientas poderosas. Revista Alt+64.

En palabras de Arthur C. Clarke: « Aún tiene que probarse que la inteligencia tenga algún valor para la supervivencia. »

Fuente de la imagen.

El principio de vulgarización

« Toda propaganda debe ser popular, adaptando su nivel al menos inteligente de los individuos a los que va dirigida. Cuanto más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa; además, tienen gran facilidad para olvidar. »

Uno de los 11 principios de Joseph Goebbels, quien fuera ministro alemán, circa 1940. Vía Pseudolog, que gracias a un comentario en otro de sus textos, se acordó de que existía este sitio :). «Viva la endogamia».

Batallas perdidas

«- ¡Salta!

Una vez más ella no lo hizo. Pero él tenía paciencia, y sabía que la paciencia siempre daba sus frutos. También hacía las cosas con cariño, y haciéndolo así ella no le podía fallar.

Paciencia y amor. Esa era la clave.

Bueno, él estaba convencido de ello, y aunque nunca había tenido un resultado en todos los años que llevaba intentándolo, ni siquiera un resultado mínimo, sabía que estaba en el buen camino. No iba a tirar todo este tiempo por la borda, pronto lograría el primer paso. Y entonces el mundo se asombraría, y vería que no era un loco, que no estaba equivocado.

Paciencia y amor, la receta del éxito.

- ¡Salta! – dijo el domador de piedras. La piedra esta vez tampoco saltó.»
La cuarta fotocopia.

El tiempo estático

«Tengo la sensación de que ninguna habitación está nunca silenciosa de verdad; la sensación de que incluso en las habitaciones más silenciosas, más vacías y donde pasan menos cosas, siempre ocurre algo realmente importante. Este acontecer es el propio Tiempo, que espumea, furioso y en ebullición como un río, rugiendo al atravesar esta habitación y todas las habitaciones, el Tiempo que fluye por las camas, sale a borbotones de los minibares, brota de los espejos y, en su avance grandioso, invencible, me lleva con él.» 

Fragmento, Planeta champú, un libro de Douglas Coupland.
Visto en Seré breve: La joya del tiempo. Sitio descubierto a través de un enlace en ésta entrada.

Consciencia y libertad

Redes es una de las pocas cosas que merecen la pena en la televisión pública.

Véase el siguiente el vídeo: Libres y conscientes, pero infelices, que nos trae La aldea irreductible. Muy interesante a partir del minuto 10.

Para acabar, en palabras de A. Schopenhauer (uno que no creía en el libre albedrío):
« Tampoco como una bola en una mesa de billar no se puede mover antes de recibir un impacto, tampoco puede un hombre levantarse de su silla antes de ser impulsado por un motivo. Pero el pararse es tan necesario e inevitable como el rodar de una bola después del golpe. Y esperar que alguien haga algo a lo que absolutamente ningún interés lo impulsa… Es lo mismo que esperar que un trozo de madera se mueva hacia mí sin ser arrastrado por una cuerda [donde dice cuerda interprete su motivo preferido]… » 

La verdad

« La verdad como una circunferencia y los intentos humanos por alcanzarla
como una sucesión de polígonos inscritos, con más lados cada vez,
aproximándose en el límite a la forma circular. Es una metáfora todavía
optimista, porque las sucesivas aproximaciones permiten intuir la
figura final.»
Guillermo Martínez.


Visto aquí.

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